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consejos prácticos
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Si cree que la franquicia es una opción ideal para la creación de su nuevo negocio le
aconsejamos llevar a cabo un autoanálisis que le ayude a adoptar la decisión más adecuada.
Será preciso formularse numerosas preguntas respecto a las circunstancias y características personales, nuestras aptitudes profesionales,
la situación económica en la que nos encontramos, etc.
Algunas de las cuestiones que habrá que considerar requieren en cambio una consulta previa con los miembros de su familia o simplemente un
planteamiento de perspectivas y objetivos personales.
Una respuesta sincera a las cuestiones que todo potencial franquiciado debe considerar, le permitirá ver más claramente si sus
planteamientos, circunstancias y entorno más cercano son los más adecuados para constituir la empresa que desea. Si en verdad cree que lo
son, empiece a pensar en el sector de actividad que más le atraiga y en el producto o servicio en el que quiera basar su actividad.
A continuación le presentamos algunas de las preguntas que deberá hacerse para conocer si sus circunstancias y características son las más
adecuadas para convertirse en franquiciado.

¿Conozco como funciona el sistema de
Franquicia?
¿Considero que la filosofía de la Franquicia encaja con mi personalidad?
¿Seré capaz de aplicar y respetar en todo momento los métodos impuestos por el franquiciante?
Si desea disponer de su propio negocio y ver minorados los riesgos inherentes a la creación de toda empresa, es posible que lo que está
buscando sea un negocio en Franquicia.
En ese caso busque amplia información sobre el concepto y forma de funcionamiento del sistema de Franquicia y de si se trata efectivamente
de una fórmula válida para sus expectativas personales y profesionales.
Si decide que no resulta una opción atractiva para su caso, considere otras posibilidades de empleo autónomo. |

¿Qué riesgos estoy dispuesto a asumir
con una Franquicia?
¿Dispongo de recursos suficientes para no tener que solicitar una financiación ajena excesiva?
Calcule el valor total de sus activos personales (casa, coche, terrenos, ahorros, indemnizaciones por despido, etc.) y sus obligaciones
financieras actuales (préstamos, hipotecas, etc.) y determine el riesgo que está dispuesto a correr con la apertura de un negocio.
Tenga en cuenta que durante los primeros meses de actividad, la facturación del establecimiento será reducida y posiblemente mínimos sus
ingresos personales. |

¿Cuento con el apoyo de mi familia?
¿Colaborarán conmigo en la explotación del nuevo negocio?
Como en todo negocio, es de suponer que surjan problemas y dificultades que sin duda influirán en nuestro horario habitual e incluso en
nuestra propia forma de ser. Debemos preguntarnos si nuestras relaciones familiares se verán afectadas por estas tensiones y si nuestra
familia sabrá escucharnos, comprendernos y ayudarnos a resolver estos problemas.
No tome una decisión por sí solo. Coméntelo con su familia, escuche sus preocupaciones y adopten juntos una decisión final. |

¿Tengo la capacidad suficiente para
dedicarme en exclusividad a la gestión y administración de mi propio negocio?
¿Cuántas horas semanales estoy dispuesto a dedicar a mi negocio?
Para que su negocio tenga éxito es probable que tenga que dedicarle mucho tiempo y esfuerzo. Deberá trabajar en él tantas horas como sean
necesarias, lo que muy posible no le deje tiempo para otras cosas.
Haga una relación de todo aquello a lo que tendrá que renunciar y analice detenidamente si está dispuesto a ello. |

¿Seré capaz de organizar y dirigir el
trabajo de mi propio personal?
¿Tengo la suficiente iniciativa propia para gestionar adecuadamente mi negocio?
¿Tengo facilidad para tratar con el público?
¿Me veré suficientemente motivado por el éxito del negocio para optimizar mi gestión al frente del mismo?
Aunque el franquiciante nos facilitará una formación adecuada en las técnicas de gestión de la Franquicia, es evidente que existen
aspectos que no pueden ser contemplados en una formación puntual. Facetas personales de las que tendremos que disponer y aportar para la
correcta explotación de un negocio propio: adopción de decisiones financieras, facilidad de trato con el público, facultades de venta,
habilidad para motivar y dirigir al personal empleado, etc. |

¿Aceptaré las rigurosas instrucciones
del franquiciante para la explotación de mi negocio?
¿Consideraré sus aportaciones y consejos como interferencias en mi autonomía empresarial?
¿Soy capaz de aceptar que la eficiencia de mi gestión se verá condicionada a planteamientos de disciplina empresarial?
El franquiciante le obligará a aplicar aquellas técnicas que, previamente probadas por él, resulten satisfactorias para la rentabilidad del negocio.
Su establecimiento deberá operar bajo las mismas normas que el resto de los puntos de venta de la red, de forma que su funcionamiento resulte
homogéneo y su imagen claramente identificada en el mercado.
Si lo que desea es tomar sus propias decisiones y gozar de una amplia autonomía, quizás la Franquicia no sea lo más adecuado. El
franquiciante es el líder y manager de la red y quien tiene el control final sobre la calidad de gestión y administración. Cualquier
rechazo o discrepancia inicial en este sentido afectará de forma importante el éxito de la relación contractual. |

Qué pretendo conseguir con mi
incorporación a una red de Franquicia?
¿Mejorará mi situación a nivel personal y profesional?
¿Será capaz de permitirme alcanzar mis objetivos y ver satisfechas mis inquietudes?
Haga una relación de todo aquello que en su opinión puede salir mal con la apertura del negocio y como esto puede afectar a su vida
personal, familiar y situación económica. |
Una respuesta sincera a esta serie de preguntas le hará ver más claramente si sus planteamientos o circunstancias son las más
adecuadas para afrontar la empresa que se está planteando. Si en verdad lo son, sigamos adelante analizando el sector de actividad que
más nos interese y el producto o servicio objeto del negocio. |
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